Vives por y para los demás. Jamás lo harás por ti. Tienes que cumplir los objetivos que te marcan, cumplir con las expectativas que te imponen, sin importar que quieras hacerlo o no, sin importar que te guste lo que haces, sin importar nada. Al fin y al cabo, te crearon para ello, para realizar y concluir con tus tareas de manera eficiente como una máquina automatizada de carne y hueso. ¿Sentimientos? Eso es lo de menos. Haz tu trabajo y punto. Así debe ser siempre, hasta el día de tu muerte.
A nadie le importan tus temores, a nadie le importa cuán enfermo te halles, tienes que hacer lo que se te manda como la buena herramienta que eres. Porque eso eres para las personas, para todo el mundo, sin distinción: una simple herramienta que utilizar y deshechar cuando ya no eres útil. Cuida de no romperte, cuida de no estropearte, cuida de ser siempre funcional, o acabarás en la más profunda soledad posible. Total, ¿a quién le importa?
martes, 27 de octubre de 2015
domingo, 25 de octubre de 2015
Situación social: De lado
¿Alguna vez os ha pasado que presentáis un amigo vuestro a vuestros otros amigos y acaban dejándoos de lado? A mí sí, constantemente. Lo peor de todo es que soy incapaz de reconocer cuál es el problema. ¿Quizá sea que es imposible que yo tenga un solo amigo verdadero?
Durante toda mi vida he tenido que soportar cómo dos amigos que se han conocido gracias a mí empiezan a meterme mierda y acaban insultándome. Lo peor es que muchas veces eso se expande como si de un virus se tratara, intentando contagiar al resto de mis conocidos para ponerlos en mi contra. Así ha sido mi vida, siempre. Supongo que tendré que estar agradecido a las personas que, simplemente, me dejan de lado. Y son bastantes, ¿eh? Es gracioso cuando ocurre. Contar con unos amigos para quedar y echar la tarde, comentar que viene otra persona y que, por desgracia, esa otra persona se tenga que ir a los cinco minutos de que llegan. Y, ¿sabéis qué? ¡Qué casualidad! Ellos también tienen que irse, que están "cansados".
Así es mi vida social: Tengo dos amigos, hago que se conozcan y, de repente, ya no tengo ningún amigo. Así es y así será por el resto de mis días.
Durante toda mi vida he tenido que soportar cómo dos amigos que se han conocido gracias a mí empiezan a meterme mierda y acaban insultándome. Lo peor es que muchas veces eso se expande como si de un virus se tratara, intentando contagiar al resto de mis conocidos para ponerlos en mi contra. Así ha sido mi vida, siempre. Supongo que tendré que estar agradecido a las personas que, simplemente, me dejan de lado. Y son bastantes, ¿eh? Es gracioso cuando ocurre. Contar con unos amigos para quedar y echar la tarde, comentar que viene otra persona y que, por desgracia, esa otra persona se tenga que ir a los cinco minutos de que llegan. Y, ¿sabéis qué? ¡Qué casualidad! Ellos también tienen que irse, que están "cansados".
Así es mi vida social: Tengo dos amigos, hago que se conozcan y, de repente, ya no tengo ningún amigo. Así es y así será por el resto de mis días.
lunes, 12 de octubre de 2015
"Solo pido lo mismo"
Últimamente soy una persona que está bastante ocupada. Hoy, de hecho, es el único día libre que tendré en, posiblemente, más de dos semanas. Y solo gracias a que hoy es el día de la Hispanidad. En estos momentos tengo que encargarme de mis estudios, he estado pendiente de grabar un tema que llevaba más de dos semanas intentando grabar, tengo asuntos con el Sindicato de Estudiantes y no me veo capacitado de llevarlo todo adelante, al menos por ahora.
La cuestión es que hace poco me ha pasado algo que me ha cabreado bastante. Actualmente, quitando todas mis obligaciones de estudios y luchas, me encuentro en una campaña de rol donde, por desgracia, al final no tenemos la disponibilidad para quedar como habíamos planeado al principio, y nos está costando más trabajo del que pensábamos quedar. Yo, cuando os pregunto para quedar y me decís que no, a la primera ya os dejo tranquilos, no os intento convencer para que quedéis porque o no queréis verme o no tendréis ganas o tendréis cosas más importantes que hacer, en eso no soy quien para meterme. El problema está en que, cuando es al revés, me siento agobiado y hasta acabo accediendo a quedar solo para que se me deje tranquilo. Si yo digo que no tengo ganas de quedar, se me atosiga y presiona para que acabe diciendo que sí.
En el caso de la campaña yo entiendo que hasta dentro de dos fines de semana no vamos a poder quedar y que es una jodienda tener la trama parada tanto tiempo, pero espero que también se me entienda cuando digo que hoy es mi único día libre que tengo para descansar y que quiero emplearlo en quedarme en mi casa cómodamente y calentito, con los menores agobios posibles y con la mayor calma que pueda encontrar en el refugio de mi habitación. Así como yo no os presiono para que quedéis, espero que tampoco se me presione a mí. Solo pido lo mismo, el mismo trato que os doy.
Lo peor es que nadie se da cuenta del esfuerzo que he hecho en más de una ocasión para satisfaceros y al final acabo siendo yo el malo de la película porque nadie es capaz de ponerse en mi piel y entender que estoy mal, que necesito estar a solas un día, que necesito tomarme mi día de descanso y disfrutarlo estando tranquilo en mi cuarto. ¿Tan difícil es de entender? ¿Tanto trabajo cuesta? ¿Estoy pidiendo acaso algún imposible?
La cuestión es que hace poco me ha pasado algo que me ha cabreado bastante. Actualmente, quitando todas mis obligaciones de estudios y luchas, me encuentro en una campaña de rol donde, por desgracia, al final no tenemos la disponibilidad para quedar como habíamos planeado al principio, y nos está costando más trabajo del que pensábamos quedar. Yo, cuando os pregunto para quedar y me decís que no, a la primera ya os dejo tranquilos, no os intento convencer para que quedéis porque o no queréis verme o no tendréis ganas o tendréis cosas más importantes que hacer, en eso no soy quien para meterme. El problema está en que, cuando es al revés, me siento agobiado y hasta acabo accediendo a quedar solo para que se me deje tranquilo. Si yo digo que no tengo ganas de quedar, se me atosiga y presiona para que acabe diciendo que sí.
En el caso de la campaña yo entiendo que hasta dentro de dos fines de semana no vamos a poder quedar y que es una jodienda tener la trama parada tanto tiempo, pero espero que también se me entienda cuando digo que hoy es mi único día libre que tengo para descansar y que quiero emplearlo en quedarme en mi casa cómodamente y calentito, con los menores agobios posibles y con la mayor calma que pueda encontrar en el refugio de mi habitación. Así como yo no os presiono para que quedéis, espero que tampoco se me presione a mí. Solo pido lo mismo, el mismo trato que os doy.
Lo peor es que nadie se da cuenta del esfuerzo que he hecho en más de una ocasión para satisfaceros y al final acabo siendo yo el malo de la película porque nadie es capaz de ponerse en mi piel y entender que estoy mal, que necesito estar a solas un día, que necesito tomarme mi día de descanso y disfrutarlo estando tranquilo en mi cuarto. ¿Tan difícil es de entender? ¿Tanto trabajo cuesta? ¿Estoy pidiendo acaso algún imposible?
jueves, 8 de octubre de 2015
Autómata
Me levanto, realizo mis funciones y vuelvo a mi casa. Me siento un autómata programado para cumplir con sus tareas. Me hallo en la más absoluta decadencia física y moral posible. Sin motivación alguna, asisto a las clases y completo mis tareas como una máquina a la que han diseñado para ello. Sentado y sin moverme del sitio, vacío por dentro y frío como el témpano. Y, cuando llego a casa, solo se me antoja desconectarme y apagar. O meterme en la cama y dormir, para que nos entendamos.
Esta mañana he vuelto a recordar lo gilipollas que soy. Esta sensación de vacío no es solo porque las clases sean aburridas y no hagamos nada más que prácticas absurdas que, la mayoría, no nos aportan nada. Tampoco es que nos aportaran gran cosa las de Imagen, pero ahí al menos sentía algo más de calidez. Echo de menos el laboratorio, el plató y la sala de digital. ¡Incluso echo de menos tomar los apuntes! Ahora... es como si esto no terminara de llenarme. Llamadme loco, pero quizá me haya equivocado de camino. Quizá todo lo que veía hace un par de meses eran simples ilusiones y la realidad esté golpeándome en la cara con una vara de hierro. Ahora mismo, a estas alturas, todo es posible.
Esta mañana he vuelto a recordar lo gilipollas que soy. Esta sensación de vacío no es solo porque las clases sean aburridas y no hagamos nada más que prácticas absurdas que, la mayoría, no nos aportan nada. Tampoco es que nos aportaran gran cosa las de Imagen, pero ahí al menos sentía algo más de calidez. Echo de menos el laboratorio, el plató y la sala de digital. ¡Incluso echo de menos tomar los apuntes! Ahora... es como si esto no terminara de llenarme. Llamadme loco, pero quizá me haya equivocado de camino. Quizá todo lo que veía hace un par de meses eran simples ilusiones y la realidad esté golpeándome en la cara con una vara de hierro. Ahora mismo, a estas alturas, todo es posible.
viernes, 2 de octubre de 2015
Tras "Sueños de grandeza"
Quizá muchos de vosotros, queridos lectores, también hayáis seguido la historia que llevo meses escribiendo en otro blog distinto. De ser así, os habréis enterado que pronto se terminaría la primera temporada, ¿verdad? Bueno, pues ya está, fin de la espera. Tras 30 capítulos, "Sueños de grandeza" llega a su fin. Y os preguntaréis: ¿Qué pasará ahora?
Necesito un descanso de plazos y de escribir, por lo que, durante un tiempo, "El precio de la libertad" se quedará parada antes de empezar con su segunda temporada. Esto no significa que no vaya a estar trabajando en ello, solo que el ritmo será menor y que no subiré nada de lo que escriba en un tiempo. Pero eso solo se atribuye a la historia principal. "Mundo de EPDLL" seguirá actualizándose con leyendas e información que se me vaya ocurriendo que sea importante e interesante o que ustedes me pidáis.
Asímismo, quizá también empiece a trabajar en uno de los dos proyectos que llevo un par de meses pensando, aunque, al igual que con la segunda temporada de EPDLL, no subiré nada hasta pasado un tiempo. Todo el mundo necesita un descanso de vez en cuando, y ahora podré dedicarme a otras cosas, como el rap, y centrarme en los estudios.
Espero que os haya gustado "Sueños de grandeza" y que esperéis con ganas la apertura del segundo blog, "Sueños de verdad".
Mientras tanto, si aun no habéis leído la primera temporada, os dejo a continuación el enlace al blog para que podáis hacerlo: El precio de la libertad: Sueños de grandeza
Necesito un descanso de plazos y de escribir, por lo que, durante un tiempo, "El precio de la libertad" se quedará parada antes de empezar con su segunda temporada. Esto no significa que no vaya a estar trabajando en ello, solo que el ritmo será menor y que no subiré nada de lo que escriba en un tiempo. Pero eso solo se atribuye a la historia principal. "Mundo de EPDLL" seguirá actualizándose con leyendas e información que se me vaya ocurriendo que sea importante e interesante o que ustedes me pidáis.
Asímismo, quizá también empiece a trabajar en uno de los dos proyectos que llevo un par de meses pensando, aunque, al igual que con la segunda temporada de EPDLL, no subiré nada hasta pasado un tiempo. Todo el mundo necesita un descanso de vez en cuando, y ahora podré dedicarme a otras cosas, como el rap, y centrarme en los estudios.
Espero que os haya gustado "Sueños de grandeza" y que esperéis con ganas la apertura del segundo blog, "Sueños de verdad".
Mientras tanto, si aun no habéis leído la primera temporada, os dejo a continuación el enlace al blog para que podáis hacerlo: El precio de la libertad: Sueños de grandeza
domingo, 27 de septiembre de 2015
Soledad
Otra vez me encuentro en este sitio extraño y familiar al mismo tiempo. Me encuentro en el suelo, tirado sin fuerzas para volver a ponerme en pie, sin poder levantarme ni moverme del lugar. A mi alrededor no hay nada ni nadie, solo veo oscuridad. Se encuentra todo apagado y mis gritos de socorro me son devueltos por el eco de la soledad. Nadie los ha escuchado, nadie los escucha y nadie los escuchará. Da igual lo fuerte que grite, da igual las veces que lo intente, nadie vendrá a socorrerme. Otra vez me encuentro atrapado en este pozo donde nadie podrá ni querrá ayudarme a salir. Y una vez más tengo que buscar la forma de salir yo solo, pero, ¿cómo?
Ya se me han acabado las alternativas que tenía, ya he gastado todas mis fuerzas al intentar no volver a caer. Trato de no rendirme, trato de seguir adelante, de luchar, de escalar... No, no estoy cómodo en este suelo tan áspero y duro donde no puedo ver más allá de mis propias manos. No me gusta estar aquí, lo detesto, pero, por alguna razón, quizá por costumbre ya, me siento como en casa. Siempre he vivido en este pozo, pocas veces he logrado salir de aquí en estos años, y echo de menos la luz que hay ahí arriba, pero creo que este es mi hogar y debo aceptarlo me guste o no. Solo espero recuperar pronto las fuerzas necesarias para volver a ver, aunque sea una vez más antes de morir, esa luz cálida que me hacía sentir vivo.
Ya se me han acabado las alternativas que tenía, ya he gastado todas mis fuerzas al intentar no volver a caer. Trato de no rendirme, trato de seguir adelante, de luchar, de escalar... No, no estoy cómodo en este suelo tan áspero y duro donde no puedo ver más allá de mis propias manos. No me gusta estar aquí, lo detesto, pero, por alguna razón, quizá por costumbre ya, me siento como en casa. Siempre he vivido en este pozo, pocas veces he logrado salir de aquí en estos años, y echo de menos la luz que hay ahí arriba, pero creo que este es mi hogar y debo aceptarlo me guste o no. Solo espero recuperar pronto las fuerzas necesarias para volver a ver, aunque sea una vez más antes de morir, esa luz cálida que me hacía sentir vivo.
Por qué me siento secundario
A veces siento que no es solo una sensación, que es la realidad. Soy ese personaje secundario en la historia de muchos que si un día no aparece nadie echaría en falta. Soy esa persona que lucha día a día por ganar un papel protagonista, que hace sacrificios para satisfacer a todos, que pone el máximo empeño para ser alguien en la vida de los demás, pero que sus actos siempre pasan desapercibidos. Una gratitud en el momento de la acción y, al día siguiente, todo queda olvidado.
Pueden pasar semanas, meses o años, la situación no cambia. Puedo solucionar problemas, rupturas y engaños, pero a nadie le importa. Seco lágrimas, doy consuelo, y nadie se percata. Y es doloroso que la única vez que se me tenga en cuenta es cuando alguien está mal, pero luego me olviden y me ignoren cuando es al contrario.
Todo el mundo conoce la historia y conoce al protagonista, pero nadie sabe nada del personaje secundario ni qué hay detrás de todo eso. Cuando no entra en escena nadie lo recuerda, y cuando está en el escenario solo saben su carcasa. Pero detrás de esa actuación se esconde una persona tan importante como el personaje principal, ¿sabéis? Una persona con sentimientos y problemas que se ve obligada a luchar en soledad sin tener un punto de apoyo al que aferrarse cuando no le quedan fuerzas. Y ese soy yo sobreviviendo a la crueldad de la vida a duras penas, viviendo eternamente a la sombra de los demás.
Pueden pasar semanas, meses o años, la situación no cambia. Puedo solucionar problemas, rupturas y engaños, pero a nadie le importa. Seco lágrimas, doy consuelo, y nadie se percata. Y es doloroso que la única vez que se me tenga en cuenta es cuando alguien está mal, pero luego me olviden y me ignoren cuando es al contrario.
Todo el mundo conoce la historia y conoce al protagonista, pero nadie sabe nada del personaje secundario ni qué hay detrás de todo eso. Cuando no entra en escena nadie lo recuerda, y cuando está en el escenario solo saben su carcasa. Pero detrás de esa actuación se esconde una persona tan importante como el personaje principal, ¿sabéis? Una persona con sentimientos y problemas que se ve obligada a luchar en soledad sin tener un punto de apoyo al que aferrarse cuando no le quedan fuerzas. Y ese soy yo sobreviviendo a la crueldad de la vida a duras penas, viviendo eternamente a la sombra de los demás.
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