miércoles, 10 de febrero de 2016

Sobre las mentiras de @leti_uchiha

No tenía pensamiento de hacer ninguna entrada explicando los detalles de por qué eché de mi casa a quien pensé que era una buena amiga y a quien decidí echar un cable cuando más lo necesitaba, pero viendo la poca gratitud que ha tenido, creo que se pueden avecinar dos entradas nuevas explicándolo todo. No,  no quiero echarle mierda como ha estado haciendo ella conmigo estos días, lo que quiero es limpiar mi imagen y que vosotros, a raiz de tener las dos versiones de la historia, podáis forjaros una opinión propia y razonar.

De momento, solo pienso desmentir lo que está contando sobre mí, aunque, si veo que su victimismo sigue, lo soltaré todo en la segunda entrada. No estoy para aguantar impertinencias de alguien por quien he tenido que dar la cara ante mi familia para que pudiera quedarse más tiempo en mi casa.

Esta farsante ha estado diciendo que estuve acosándola sexualmente y obligándola a desnudarse delante mía (sí, me he enterado de todo lo que cuentas sobre mí, Leti). Yo solo le preguntaré una cosa a todas las personas que se sienten atraidas por las mujeres: ¿Querríais tener algo con una persona que solo se ducha una vez a la semana y se cambia de bragas cada dos duchas? Que no hacía ni falta ver cómo el pantalón siempre se le quedaba a la altura del culo y mostraba durante DOS SEMANAS las mismas bragas. Ya no era solo verlo, era OLERLO. Cualquier persona con la que haya quedado con esta mujer en Málaga la ha olido a metros. Y no exagero, que hasta la cuidadora de mi abuela, quien está acostumbrada a limpiarle la mierda cada día, ha notado su hedor.

Así que decidme, ¿creéis que el neopreno sería suficiente protección para evitar que me contagie de algo si me acerco? Esta es una de las razones por las que llegó a un punto en que no quería ni acercarme a ella. Que hasta dormía en el sofá con tal de que mis fosas nasales respiraran tranquilas, joder. ¿Ahora me va a venir una lunática a decir que la acosé sexualmente? Sí, claro, con mi madre delante, no te jode...

Y esto lo puede corroborar cualquier persona que haya estado cerca de ella en Málaga: mi familia, la cuidadora de mi abuela, amistades... No soy el único al que no le sorprende que en Italia la echasen del trabajo por falta de higiene, viendo lo poco que se duchaba y lo menos que se cambiaba de ropa interior. Por no hablar de que debería sentirse afortunada de que solo le dijeran eso, aunque de esto solo hablaré si esa guarra (refiriéndome a su escasa higiene corporal) sigue tirándome de la lengua metiéndome mierda.

Como dije, no tenía pensamiento hablar de esto, y no estoy buscando meterle mierda, pero si he sacado ese trapo sucio es para que el razonamiento humano se dé cuenta de que tengo que tener mucho estómago para que las milongas que cuenta esa tía sean verdad.

EDIT: Viendo que hay el doble de visitas en esta entrada que en la que explico por qué eché de mi casa a esta chica, os dejo el enlace por aquí, por si acaso está haciéndose la víctima, para que veáis toda la verdad. Enlace a la entrada

martes, 9 de febrero de 2016

Libres de pensar lo que quieren que pensemos

En mi última entrada hablé sobre la escasa libertad de expresión que tenemos en nuestra vida cotidiana a causa de la sensibilidad y la intolerancia de las personas que nos rodean. Esta vez, quiero hablar del mismo tema pero en el ámbito político. Y del caso que más hablaré aquí es del conocido "Gora ALKA-ETA" de la función de "Títeres desde abajo", ya que es un claro ejemplo de la manipulacion mediática y de cómo solo dos personas, "armadas" con marionetas, pueden hacer daño a los peces gordos del estado.

Alguien del ayuntamiento de Madrid debería dar la cara por los títeres encarcelados y hacerse responsable del nefasto error que ha cometido al situar en la programación como "espectáculo infantil" una actuación que en ningún momento se dijo que fuese apta para niños. De hecho, la misma compañía tiene puesta en su página dicha actuación en la sección "TEATRO POPULAR", justo al lado de los espectáculos infantiles. Pero es más fácil encarcelar a dos artistas que estaban haciendo su trabajo que dimitir por la incompetencia de no haber siquiera visto la obra, ¿verdad? Pero no vengo aquí a hablar de la incompetencia de los ayuntamientos y de los organizadores de festejos, así que volveré al tema que nos importa en verdad.

Se ha tergiversado mucho el mensaje de la obra, llegando incluso a decir que hace apología del terrorismo por el famoso cartel de "Gora ALKA-ETA". Partiendo de la base que el cartel incluía un juego de palabras entre "alkatea" (alcalde en euskera) y "ETA", hay que dejar claro que esa parte de la función no hace apología al terrorismo precisamente, sino que denuncia la represión policial a la que someten a los manifestantes. Más específicamente a la manipulación que hacen para justificar esa represión. No es el primer caso en el que colocan pruebas falsas para inculpar a personas inocentes y así justificar su detención y quitárselos de encima. Si tuviéramos que encarcelar a todo aquel que haya hecho una sátira así, creedme que el cine español ni existiría.

Me encantaría poder hablar del resto de la obra pero, por desgracia, yo no he sido uno de los espectadores que la han podido disfrutar (recordemos que en Granada se ha representado también y no ha habido ningún descontento dentro del público). Aunque, si las interpretaciones que he leído sobre su trama son ciertas, debo decir que lo único de lo que se puede culpar a alguien ahí, y ya dejé claro que habría que apuntar al ayuntamiento de Madrid, es de situar un espectáculo para adultos en una programacion para niños. Dejando eso de lado, no es más que una denuncia social que ha escocido a los de arriba. Pero vivimos en un país libre, o eso dicen...

Se supone que tenemos algo que se llama "libertad de expresión", pero pongo en duda que eso exista hoy en día al ver cómo han encarcelado a dos personas solo por una simple sátira. Y me parece triste. Han aportado su granito de arena a una cultura que, cada vez, está más empobrecida gracias a los recortes y a las reformas de la derecha del país. Quizá sea por lo que se mencionó en los Goya, que al "señor" Montoro no le afecta que nuestra cultura se vaya a la mierda, hablando mal pero claro. Aunque esto explicaría muchas cosas.

A los dirigentes fascistas de gobierno no les interesa tener a un pueblo listo. Es más fácil manipular y engañar a unos borregos que a unos librepensadores. No quieren tener a nadie que destape sus tramas de corrupción, ni que se les ponga en contra cuando quieran hacer alguna reforma anti constitucional. Sin un pensamiento propio, todos siguen al líder, sin importar cuán desastrosa sea su gestión o cuánto daño nos infrinja. Por eso, cuando se le escapa alguien del rebaño y habla, la derecha casposa sufre. Saben que están perdiendo su poder, saben que se les acaba el chollo poco a poco, saben que tienen los días contados, y que todo es gracias a las voces que se levantan contra ellos. Y su única arma es la represión y la manipulación. Por eso no hay ningún medio grande que no esté corrupto, por eso no tenemos medios de información fiables que nos puedan comunicar lo que está pasando de verdad, por eso tenemos que recurrir a periódicos obreros que, sin miedo, hablan y denuncian la situación que estamos viviendo millones de españoles. Porque la libertad de expresión cada vez es más pobre. Ya no somos libres ni para decir lo que pensamos.

Y la prueba está cuando vemos a compañeros encarcelados por luchar mientras bandas fascistas siguen campando a sus anchas con total impunidad. Porque el único pensamiento que permiten es el que comparte sus ideales. Está mal representar una obra donde se denuncia las injusticias del poder judicial pero está bien pasear una figura de un hombre torturado y crucificado por las calles. Está mal denunciar las atrocidades de la policía pero está bien hacer negocio con un espectáculo sanguinario, como es la tauromaquia, donde los niños ven sufrir hasta la muerte a un animal desangrándose. Y, mejor aun, que hasta los hagan partícipes de esa aberración. Está mal manifestarse contra un gobierno corrupto que nos quita libertades pero está bien enaltecer una dictadura.

Sinceramente, solo somos libres para pensar lo que ellos quieren que pensemos.

domingo, 7 de febrero de 2016

Libres de decir lo que quieren oír

En esta entrada no hablaré de ningún aspecto político referente al tema del que se está hablando estos días. Al fin y al cabo, todos conocemos las barbaries que hacen nuestros dirigentes y su hipocresía apareciendo en las fotos, pidiendo libertad de expresión en algunos casos y encarcelando a quien se mofa de ellos en otros. Esta entrada irá más allá del gobierno y de sus perros falderos, quienes se hacen llamar "cuerpos de seguridad del estado" para "preservar el orden y la ley". Aquí quiero hablar de nuestro día a día, de los aspectos más rutinarios. Pues hemos llegado a un punto en el que no somos libres de hablar ni en nuestra propia casa.

Vivimos en una época donde las redes sociales casi que controlan toda nuestra actividad. Pasamos una gran parte de nuestros días interactuando con personas extrañas, la mayoría de las veces desconocidas, riendo o debatiendo, o, simplemente, comentando nuestro día a día. Pero si algo he aprendido es que, cada vez más, la gente es demasiado sensible. Y resulta que un simple chiste o una burda broma puede costarte una amistad hoy en día...

No podemos hablar con libertad porque siempre habrá alguien que se ofenda o te mande a callar, sin importar lo bien que se sostengan tus argumentos o las buenas intenciones que hayas tenido en tu comentario. Y diréis que solo estoy hablando de las redes sociales, pero pensad que detrás de cada cuenta hay una persona real, y esa persona real, por muy marginada que sea, también tendrá actividad en su vida cotidiana más allá de Internet.

Una broma, una idea, un pensamiento... cualquier cosa puede costarte mucho en estos días. Nos vemos obligados a callar lo que pensamos por temor a ser rechazados, a que nos excluyan y a que nos ataquen. Sí, a que nos ataquen. Pues quienes se ofenden con tanta facilidad son también las personas que, a la mínima, salta con uñas y dientes. Es más, seguro que recibiré alguna queja por esta entrada aunque no haya mencionado a nadie, porque las personas se dan por aludidas solas, sin necesidad de que haya escrito nada referente a ellas. Imaginad hasta qué punto llega la sensiblería.

Ahora mismo, si yo digo que me he comido un bocadillo de foie gras, me vendrán una panda de veganos a llamarme terrorista y asesino e idos a saber qué más. Si digo que el "Gora Alka-ETA" no es más que una sátira inocente, me vendrán a decir que se nota que ningún familiar mío ha muerto a manos de ETA. Y ya no hablemos de la intolerancia...

Si digo que milito en el Sindicato de Estudiantes, vendrán los nazis a darme una paliza. Si digo que soy de izquieras, vendrán los fachas a darme una paliza. Si pido el exilio del rey, vendrán los maderos a darme una paliza. Si digo que me he comido un chuletón, capaz de que algún vegano venga a darme una paliza. ¿Os fijáis? Siempre lo arreglan con violencia. Y el problema es lo que llevo hablando toda la entrada: La intolerancia y la sensibilidad de las personas. Si se dejasen de ofender o tuvieran respeto por los pensamientos de los demás, sí podríamos hablar de una verdadera libertad de expresión. Pero, hasta entonces, solo somos libres de decir lo que ellos quieran oír.

sábado, 30 de enero de 2016

Las puertas del destino

Para muchas personas que creen en el destino, este es algo inalterable que, como si de un libro se tratase, nunca se modificará. Piensan que todo está escrito y que acabará sucediendo así como si nada. De ahí que se llegue a creer en muchas ocasiones que dos personas estén destinadas a conocerse así sin más. Y, en cierto modo, podría decir que estoy de acuerdo con una pequeña parte de ese concepto. En cambio, debo reconocer que mi pensamiento es algo más extenso que eso.

Sí, creo que el destino está escrito, pero también está condicionado a una serie de decisiones que tomamos a cada milésima de segundo que pasa. Esto se debe a que, desde siempre, he pensado que un segundo puede ser la diferencia incluso entre vivir o morir. Considero, teniendo en cuenta esta última observación, que cada cosa que hacemos, incluso la decisión de no hacer nada, es una elección para uno de los infinitos destinos que se han escrito para nosotros. Para que podamos entenderlo mejor, vamos a imaginarnos una habitación donde, frente a nosotros, tenemos un montón de puertas. Detrás de cada puerta nos encontraremos algo distinto. No sabemos qué es, pero tampoco podemos estar quietos, por lo que abrimos una y nos encontramos otra sala exactamente igual, con otro puñado de puertas, y algo dentro. Ese algo podríamos decir que es lo que estaba escrito en ese destino.

Obviamente, ese puñado de puertas es algo muy simplificado. Tenemos infinitas opciones y no sabemos a dónde nos conducirá cada una, pero avanzamos a un ritmo frenético, sin pausa, y vamos abriendo puertas, una tras otra, para acabar en una habitación distinta y, a la vez, similar. Explicaré esto.

Nosotros tenemos muchas decisiones. Ya sea apoyarnos en la mesa con una mano o con la otra, respirar ahora o un segundo más tarde, levantarnos de la silla o seguir sentados... Son decisiones que tomamos inconscientemente, y cada segundo que pasa vamos abriendo esas puertas, por lo que, salvo que decidamos hacer algo distinto a lo que estamos haciendo en ese momento, vamos a encontrarnos una sala muy similar. Pero habrá algo más que también determinará lo que vamos a encontrar: Lo que hayan decidido las personas que nos rodean.

Nuestro destino condiciona el destino de los demás, y el destino de los demás condiciona el nuestro. Sería estúpido pensar que solo tomamos decisiones que nos incumban a nosotros, y que todo lo que nos pasa es porque lo hemos decidido. Por lo que dos personas sí están destinadas a conocerse, pero es solo un destino entre los infinitos destinos que se han escrito para ambos. Ese destino solo será posible si, hasta entonces, esas dos personas han abierto las puertas que llevaban hasta él.

Ahora puede quedar una duda: ¿Por qué abrimos puertas hasta cuando no hacemos nada? Porque, en esa milésima de segundo en la que nosotros no hemos hecho nada, millones de personas han hecho algo, y ese algo, recordemos, condiciona también nuestras habitaciones. O, incluso, sin necesidad de que alguien tome una decisión, algo que sea realmente inevitable por circunstancias que hayan ocurrido en el pasado. Para hacerlo más visual, imaginemos que estamos sentados viendo la tele, sin movernos. Ahora nos vamos a encontrar con dos puertas, para hacerlo más fácil. Una es levantarse e ir al baño y la otra es levantarse un segundo más tarde. Decidimos ir inmediatamente y, por el camino, se nos cae la lámpara del techo encima. En esa decisión hemos abierto la puerta donde nuestro destino es que se caiga la lámpara. En cambio, si decidimos ir un segundo más tarde, la lámpara se caerá delante nuestra, pero no nos hará daño. ¿Comprendéis por qué abrimos puertas incluso sin tomar decisiones, constantemente, sin pausa?

El destino está escrito en infinitas posibilidades, como si de una novela visual se tratase, y tanto las decisiones que tomamos como las decisiones que toman los demás serán las que hagan que nos encontremos con un destino o con otro.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Resumen 2015

Sé que a pocas personas les importará lo que estoy escribiendo y lo que estáis leyendo a continuación, pero sentía la necesidad de hacer un resumen para recordar todo lo que he vivido en este 2015. Al fin y al cabo, no todo ha sido negativo en este año, aunque las últimas etapas han sido muy dolorosas en muchos aspectos, algunos de los cuales habréis podido intuir con las entradas de este blog. En fin, sin más dilación, me dispongo a resumiros lo que ha sido el 2015 para mí y cuáles han sido las vivencias más reseñales de este último año. Quizá lo estéis leyendo aun en el 2015, en las últimas horas o los últimos minutos de año. La mayoría, seguramente, lo estéis leyendo ya en el 2016. De cualquier forma, quiero empezar deseándoos un feliz año. Comencemos.

Por primera vez en toda mi vida, empecé el año acompañado de una persona, por aquel entonces, muy querida. No compartíamos sangre ni apellidos, y ningún vínculo nos unía en familia, aunque, para mí, formaba parte de mi familia como si fuese una hermana. En este punto habréis intuido quién era. Sí, pasé el 1 de enero en su compañía, y fue una noche que, aparte de los momentos más reseñables que no mencionaré, no por privacidad sino por falta de tiempo, jamás olvidaré. No podía imaginarme un comienzo de año mejor, dadas las circunstancias. Obviamente, hubiese podido ser mucho mejor, pero hubiese sido solamente en un sueño utópico.

El primer medio año no estuvo mal, quitando pequeños detalles tontos. Estuve en buena compañía, mi, por aquel entonces, hermana y yo estábamos más unidos que nunca, me había acercado aun más a algunas personas que me habían aportado algo de estabilidad en mi vida, buenos amigos los llamaba y, a algunos, los sigo llamando. Pero el verano, como todos los años, siempre me aguardaba algo negativo, el comienzo de algo fatal en mi vida. Poco a poco, A. y yo nos fuimos distanciando. Ya no existía esa esencia que nos unía en un vínculo de hermanamiento, sentía que ella se alejaba y que, poco a poco, le importaba más su orgullo que mis sentimientos. Esto lo dejó patente cuando, por su culpa, estuvieron a punto de denunciarme por una gilipollez y ella nunca fue capaz de dar la cara y decir que ella era la única responsable. Tuvo que ser su padre quien interviniera por mí para evitarme problemas. Menuda hermana era, ¿eh?

Sus compañías, ahora nazis, empezaron a llevarla por el mal camino. Ella, una chica sana y alegre, empezó a beber y a odiar a todo el mundo, a ser egoista y a convertirse en lo que siempre había repudiado. Y luego se quejaba de su hermanastra, cuando ella iba por el mismo camino... Todo fue a peor hasta que, como habréis leido en la entrada "Dama de discordia", se fue todo a la mierda.

Creyendo que las fiestas serían deprimentes para mí al verme solo con mi madre tanto en nochebuena como en nochevieja, deseaba que todo se acabara pronto, que el mundo explotara y nos fuésemos todos a la mierda, que se extinguiera la humanidad y yo con ella. Pero un rayo de esperanza vino a Málaga. Una persona a quien conozco desde hace mucho tiempo y que llevaba bastante deseando conocer en persona vino a pasar las fiestas conmigo. De hecho, estoy escribiendo estas líneas mientras esa persona está en la ducha, antes de irnos los dos a comer. Así que, bueno, supongo que puedo decir que terminaré este año tal y como lo empecé. Misma historia, distintos personajes. Solo espero que el final de esta historia cambie lo suficiente como para no volver a caer en otra depresión. No sé cuántas llevo ya, no sé cuántas estoy afrontando, ni sé cuánto tiempo aguantaré todo esto, pero, al menos, ahora estoy acompañado de alguien que me quiere y me aprecia y le agradezco que, después de todo, me esté apoyando tanto en estos momentos difíciles en los que una persona considerada hermana se ha convertido en la peor de mis damas de discordia.

Sí, en el tema sentimental he estado constantemente en un montaña rusa, y casi me cuesta la vida. Espero que ahora el ámbito sentimental sea más estable.

¿Y qué hay de lo demás? Os preguntaréis, panda de cotillas. Bueno, empecé el año sin estudiar ni trabajar, esperando a que llegase el verano para echar la matrícula para bachillerato. Debido a la incompetencia de la secretaría de un instituto, no pude entregar la solicitud a tiempo (la hubiese entregado, pero no me la habrían aceptado por estar incompleta). Eso me obligó a cambiar mis planes y echarla en un FP de grado medio: Sistemas microinformáticos y redes. Si me leisteis por Twitter, sabréis que estaba impaciente por empezarlo. Todo cambió cuando una pelea con la dama de discordia me desmotivó y me hizo largarme de ahí. Genial, ¿eh? Otro curso que dejo, ahora en tiempo record...

Al menos pude centrarme en el Sindicato de Estudiantes, donde, lo que considero un ascenso, me ha hecho ser responsable de Finanzas en la sección sindical de Málaga. Además, he tenido un trimestre bastante movido, así que no puedo quejarme con la acción sindical de este curso. Eso sí, miedo me da empezar en enero. ¿Alguien me hace el relevo?

Y hablando del SE, una vivencia que jamás olvidaré y que espero repetir el año que viene fue la feria. Sí, este año pude ir a la feria y estar en la caseta del SE como "servicio de orden". A pesar de ser el nuevo, el extraño, el novato, me desenvolví bien. Será porque, aunque era nuevo en la caseta, tenía experiencia en manis y los compas tenían tan buen rollo que sentía que los conocía de toda la vida. Fue algo único e inolvidable, y espero que en la feria de 2016 se vuelva a repetir.

En fin, no os daré más la brasa. Si habéis llegado hasta aquí, felicidades por leer algo tan aburrido. Si no habéis llegado hasta aquí, no me molestaré en mandaros a la mierda porque no lo leeréis. De hecho, no sé por qué sigo escribiéndoos, panda de vagos y cretinos. Gracias a los pocos que habéis estado en este 2015, espero teneros de nuevo a mi lado en el 2016. Al resto... bah, no merece la pena.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Dama de discordia

Quien me conoce desde hace tiempo sabe que tengo muchas damas de discordia. Ya había olvidado sus rostros, sus nombres, sus voces y sus pecados. Lo había olvidado todo por completo, hasta hoy. Hoy ha nacido una nueva dama de discordia para mí. Esa persona por la cual hubiese dado mi vida si hubiese hecho falta, esa persona por la que no me importó salir a buscarla de noche por la ciudad cuando no dio señales de vida y en su casa estaban preocupados, esa persona por la que el dinero era algo sin importancia para mí, esa persona a la que siempre recibí con los brazos abiertos, esa persona por la que estaba dispuesto a hacer todo lo que hiciera falta solo por verla sonreir... Esa persona que me lo ha pagado con mentiras y engaños. 

¡Qué tonto fui el no darme cuenta de que solo venía por interés! A veces por no estar sola, a veces por jugar con mis consolas, a veces por comer gratis y, a veces, por recibir todo lo que ella quisiera. Hubiese hecho un pacto de sangre por ella sin dudarlo, para que nuestra relación no fuese solo una palabra, para que hubiera otro motivo por el que llamarnos hermanos, para que mi sangre corriera por sus venas y la suya corriera por las mías. Y pensar que lo fue todo para mí...

Había olvidado todo acerca de mis damas de discordia gracias a ella, y, ahora, lo recuerdo todo de nuevo, con más fuerza que antes y con un capítulo más duro que los anteriores. Mi nueva dama de discordia... espero que estés orgullosa.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Quizá lo deje todo.

Es algo que llevo planteándome hace un par de meses. No me encuentro con la motivación necesaria para seguir con los proyectos que tenía antes. No tengo inspiración para continuar con "El precio de la libertad", lo cual me preocupa muchísimo teniendo en cuenta lo que significa esa novela para mí, y tampoco tengo ganas de componer canciones. No sé qué pasará con todo, la verdad, pero esta desgana apunta a que posiblemente cierre todos mis proyectos y los deje abandonados. Llevo ya dos meses encontrándome mal conmigo mismo y con todos los que me rodean. Me siento solo y desamparado. Pienso y veo solo mentiras de la gente, mentiras que me he ido creyendo todos estos años. Y ya estoy cansado, la verdad...

No encuentro ningún motivo con el que seguir adelante con todo esto. No sé si será algo definitivo o con el tiempo acabaré volviendo a tener ganas, pero la experiencia de estos últimos dos meses, empezando por las interminables peleas que he estado teniendo con una de las personas más importantes de toda mi vida y terminando con el sentimiento de soledad, me dice que esto no es cuestión de tiempo y que, seguramente, sea algo definitivo. Lo más seguro es que, una vez más, deje sin terminar "El precio de la libertad", abandone el rap y cuelgue la cámara. Porque yo ya no puedo más, la verdad.